Derramas en la comunidad: cómo se aprueban y quién las paga
Derramas de comunidad de propietarios: qué mayorías hacen falta, cómo se reparten, quién paga las obras y qué pasa si no puedes asumirlas.
Qué es una derrama
Una derrama es una cuota extraordinaria que paga cada propietario para financiar un gasto que no se cubre con la cuota ordinaria: una obra de rehabilitación de fachada, un ascensor nuevo, impermeabilizar la azotea.
A diferencia de la cuota ordinaria, no se paga todos los meses, pero puede ser un importe importante y llegar en el momento menos oportuno si no se ha planificado.
Cómo se aprueba
Depende del tipo de obra. Las mejoras no necesarias suelen requerir mayorías cualificadas, mientras que las obras de conservación y rehabilitación necesarias tienen su propio régimen de mayorías.
La clave práctica: la aprobación tiene que estar bien hecha en la junta y bien recogida en el acta, porque una derrama mal aprobada es impugnable y acaba bloqueando la obra.
Cómo se reparte
La regla general es por coeficiente de participación, que es la cuota asignada a cada piso en la escritura de división horizontal. No se reparte por número de vecinos ni a partes iguales, salvo que los estatutos digan otra cosa.
Hay excepciones: obras que benefician solo a una parte del edificio pueden tener criterios de reparto específicos, y los estatutos de la comunidad mandan.
Qué hacer si te toca una derrama grande
Como comprador, pregunta siempre por derramas aprobadas o previstas antes de comprar: es un gasto que heredas y que no aparece en el precio del anuncio. Está entre las comprobaciones básicas junto a la nota simple del Registro.
Como propietario, si hay una derrama importante, pide el acta y el presupuesto desglosado, y valora opciones de pago fraccionado: muchas comunidades aceptan plazos si se pactan antes de que la obra empiece.
Pásalo a números con tu caso
La teoría está bien, pero la decisión la toman las cifras concretas de tu operación.
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